Recuerdas esas películas de vaqueros en las cuales aparecían los 'jovencitos' montados en sus bellos y poderosos corceles y hacían girar su lazo en el aire, por encima de sus cabezas? De haber tenido éxito, saltaban de su caballo para rápidamente dominar el novillo. El animal yacía en el suelo con sus patas bien amarradas, sintiéndose momentáneamente indefenso en la medida que ear incapaz de moverse y menos aún, levantarse.

A lo largo de nuestras vidas, y en particular durante la primera etapa, se nos enseña y recuerda que debemos mantener la concentración, no perder el foco de nuestra atención y permanecer en la tarea. Sin duda un buen consejo. Aquellas personas que lo siguen probablemente sienten que son muy responsables e incluso exitosas. Y quizás lo son.